jueves 9 de julio de 2009

Me he decidido (Trabajo Social)

Nunca tuve claro lo que iba a estudiar cuando me llegara el momento. Desde siempre me han gustado mucho las matemáticas, pero también los idiomas... y un montón de cosas más.

Fijaos si no lo tenía claro que llegué al instituto sin saberlo y, cuando me tocó decidir la rama de bachiller que iba a escoger, me decanté por la de ciencias, ya que no se me ocurría otro tipo de carrera que me pudiera gustar. Por esos tiempos, pensaba estudiar Matemáticas o Ciencias de Mar, o algo parecido.

Pero fue pasando el curso y empecé a mirar las posibles carreras y... allí la vi, como una revelación: Turismo. Estuve mirando la asignaturas y demás y me pareció muy atractiva. A esta carrera se podía acceder desde cualquier bachiller pero, estaba claro que había más facilidades para persona que venían del de Ciencias Sociales, ya que algunas asignaturas coincidían y esto te daba una base que te facilitaba luego el estudio de las mismas.

Hablé con mi tutor, pero me dijo que ya estábamos a final del curso y que era imposible cambiarme, igual de imposible que hacer un 2º de bachiller de sociales. Pero, aún había una posibilidad, aunque a todo el mundo le parecía una locura: en el mes que quedaba de curso, prepararme las asignaturas que debía haber dado en todo el año, y hacer todos los exámenes (yo ya había aprobado las de Ciencias). Me recomendaron que no lo hiciera, pero soy bastante cabezona. La verdad es que me ayudaron mucho, compañeros facilitándome sus apuntes y profesores haciendo un sobreesfuerzo (amén de engañar un poco al inspector, que no estaba para nada de acuerdo con esta operación). El resultado: aprobé con bastante buena nota y al año siguiente pude hacer el segundo curso de esta rama.

Luego llegó mi lucha con la selectividad. Yo no quería hacerla, no por nada, sino porque, en Huelva, mi carrera solo existía en la universidad privada, y no era necesaria. Pero me aconsejaron hacerla, saqué muy buena nota y me alegro mucho de haberlo hecho.

En fin, estudié Turismo y, entre medias, Auxiliar o Azafata de vuelo. Desde que terminé, la verdad es que no me he pasado grandes periodos de tiempo sin trabajar. Además, he sido muy feliz haciendo este tipo de trabajo que me ha permitido estar en contacto directo con el público y me ha acercado a grandes amigos que, en otras circunstancias, nunca hubiese conocido.

Con todo esto quiero decir que no me he equivocado en mi elección, aunque fuese tardía. Pero, desde que salí de la universidad siempre he dicho que quería estudiar otra carrera. Por ninguna razón en concreto, sino porque me gusta estudiar, me lo paso bien. Lo que pasa es que nunca he decidido cuál sería esa carrera. Ya todos sabéis que me gusta Periodismo, pero no lo tenía del todo claro.

Es este año (hace un mes) cuando me he puesto a mirarlo en serio, ya que no quiero esperar más porque no quiero estar tampoco toda la vida arrastrando una carrera.

En fin, que estuve viendo las posibilidades y, al estar trabajando, la mejor opción sería hacer la carrera a distancia, lo que me permite una mayor flexibilidad. Y, además, decidí que tendría que ser una carrera de tres años (Periodismo descartado) para no cansarme y abandonarla. A parte, yo ya he decidido mi campo de trabajo, quería una titulación no como finalidad para encontrar un trabajo, sino para aprender, para conocer, unos estudios que me ayudaran a mí como persona.

Le he estado echando un vistazo a las posibilidades y, sin ninguna duda, ya lo tengo claro. Este año voy a matriularme en Trabajo Social por la UNED. Una carrera que tiene unas asignaturas tan humanas como las relacionadas con la pobreza, violencia de género, salud y vejez, la inmigración, drogadicción, trabajo con discapacitados y, en general,con todos los grupos en riesgo de exclusión que existen en la sociedad. Me parece una carrera que me puede ayudar a comprender la situación real (si es que se puede comprender).

De hecho, luego he estado pensando que no me importaría, en un futuro, ejercer en alguno de los campos de acción que esta titulación te brinda.

Así que, ya sabéis, Hermanita vuelve a la Universidad!

martes 7 de julio de 2009

¿Ya nadie sabe escribir?

Hoy escribo indignada, la verdad.

Estoy harta de leer cosas y ver que ya la gente no se molesta en escribir bien. Y, por supuesto, no hablo de las personas que, por desgracia, no han tenido la oportunidad de aprender. Esas personas que habrían dado lo que fuera por, en vez de tener que trabajar para poder llevarse algo a la boca, haber tenido un maestro que le hubiese enseñado el arte de plasmar ideas sobre el papel. Aunque estas ideas, en ocasiones, solo fueran su nombre junto al de la niña por la que suspiraba o, una cartita de amor hacia ella.

Hablo en esta ocasión de esos jóvenes, y no tanto, que han tenido esa suerte, que sus familiares se preocuparon de brindarles la alfabetización y ellos se lo pagan analfabetizándolo todo. Y que ahora no son capaces de escribir una sóla frase sin alguna falta ortográfica, o muchas.

Es por esto que se ha venido criticando el uso del teléfono móvil y su lenguaje para el sms pero, no creo que este sea el problema.

Tengo móvil desde hace más de diez años (cuando tenía 15) y, desde entonces, escribo mensajes. Soy capaz de resumir lo inimaginable en 160 caractéres pero, en el resto de mis escritos lo hago bien. No se me han olvidado las reglas de escritura, puntuación, la diferencia entre la ´b´ y la ´v´ y cuándo se utiliza o no nuestra ´h´.

El truco de abreviar se ha venido utilizando desde mucho antes de que se empezara a fraguar el primer teléfono móvil. Los artífices de este "lenguaje", y los que más lo han utilizado, fueron los estudiantes que usaban este método para coger apuntes más rápido. Solo hay que echar un vistazo a mis apuntes de la universidad para ver lo acelerado que era todo...

Pero ahora se sigue escribiendo así en todo momento. Y no digo no poner alguna tilde, o que se te cuele una ´h´ donde no debía ir, o no pongas alguna coma (que a todos nos puede pasar). Hablo de absolutas barbaridades que hacen que me duelan los ojos al leer. Digo que ya no se sabe escribir, que se llega a una universidad sin saber utilizar nuestro lenguaje y se termina una carrera y se sigue igual. Que ya nadie se molesta por enseñar a escribir. Que no se debe terminar el colegio si no sabes hacerlo.

Y creo que el problema es que a esto se le ha ido quitando importancia, que nadie se preocupa por corregirlo, que se creen que pueden llegar a cualquier sitio sin saber escribir, que no les da vergüenza. Siempre he dicho que una buena forma de paliar esto es leer, hay que inculcar el placer por la lectura, que también se está perdiendo.

Y luego nos extrañamos de ver lo que vemos, verlo por la televisión y no darnos cuenta de que lo tenemos en nuestro propio entorno, y criticar sin ver que, a nuestro lado, tenemos hermanos, hijos, amigos, que cometen los mismos errores con total indiferencia. Y leemos los periódicos y nos exasperamos (al menos yo) cuando una noticia está mal redactada, o cuando un titular hace entender otra cosa totalmente distinta por no estar bien expresado.

En fin, por favor, entended que en la escritura reside parte de nuestra libertad.

PD: Esto ha sido porque he entrado en alguna red social, de estas que ahora proliferan, y he tenido que salirme para no seguir escandalizándome.

martes 30 de junio de 2009

Nuevo blog

Sí, sí, habéis leido bien. Abro un nuevo sitio.

En todo este tiempo he ido tratando en este blog, entre otros, diferentes temas sobre la aviación y mi experiencia en este campo.

A parte, mis amigos y conocidos me han llamado en infinidad de ocasiones cuando han tenido que utilizar este medio de transporte o acercarse a un aeropuerto, comprar un billete, etc...

Por eso, he decidido ponerme al servicio de todos y crear un blog en el que se tratará sobre estos temas y sobre cualquier pregunta o curiosidad que suscite el mundo aeronáutico.

Espero que lo visitéis y disfrutéis. Y, si os vais de viaje o hay alguna pregunta que nunca habéis tenido la oportunidad de hacer... ya sabéis, ese es vuestro sitio.


Nos vemos en el aire!

domingo 28 de junio de 2009

Por qué

Siempre me he considerado una persona muy observadora, de todo lo que hay a mi alrededor y de todo lo que va pasando delante de mis ojos. Y no he parado de preguntarme por qué veo tanta tristeza, tanta desilusión.

Se lo he contado infinidad de veces a mis amigos, que era una cosa que no podía (y no puedo) soportar. Ir por la calle y mirar a los ojos de los viandantes y observar en ellos no más que tedio, que inercia por seguir caminando, viviendo, respirando... Pero sin ningún tipo de alegría. Parejas que van de la mano y ni siquiera cruzan una mirada con su acompañante, ni una sonrisa, una caricia... madres y padres que pasean con hijos recién nacidos, aún en sus carritos, y en los que no hay un brillo de ensueño, nada de la nube que, creo, debería envolverles, recién casado que montan en un avión para pasar su luna de miel y no demuestran deseo, hijos que pasean con sus padres sin hacerles ningún tipo de caso, personas que hacen su trabajo de manera repetitiva y sin preocuparse por agradar, ...

Quizás penséis que estoy exagerando pero os aseguro que no es así. Os invito a hacer la prueba y me contáis, veréis que la mayoría de estas personas tienen un semblante triste, una mirada esquiva, una sonrisa fría tatuada en el rostro. Ninguna muestra de estar vivos y manejando sus vidas.

¿No hay motivos para sonreir?, ¿para ir con otra actitud?

Menos mal que hay escenas que consiguen sacarme de este pensamiento de vez en cuando, que me hacen sonreir y tener esperanza. Una de ellas es una madre jugando con sus niños, riendo a carcajadas, una pareja que se abraza en mitad de la calle ante la mirada furtiva de los envidiosos, una persona amable tras un mostrador y... mi favorita: un hombre, ramo de flores en mano, que va por la calle sin importarle que le miren, y en cuyos ojos se refleja una determinación incondicional por sorprender a la persona a la que va a visitar.
Por favor, si me veis por la calle, haced un esfuerzo por demostrar con una sola mirada o gesto lo que se os pasa por la cabeza, no me hagáis pensar que sois robots autómatas.


La Hermanita de la Caridad

lunes 22 de junio de 2009

A LOS BLOGUEROS DE ROCIANA

Por fin tenemos una oportunidad de conocernos en persona!
Pues sí, aunque algunos de nosotros ya nos conocemos, hay otros que no y eso hay que remediarlo. Vamos a ponernos cara, no? Dentro de dos fines de semana podemos hacerlo, ya que se ha organizado una reunión a la que los creadores rocianeros de los diversos blogs existentes podrán asistir (y espero que lo hagan) para conocernos un poco. Aquí podremos hablar sobre nuestros diferentes espacios, y otros temas que nos interesen en un ambiente distendido y dejar de ser nicks, para convertirnos en personas con un rostro! Así, podemos contemplar la posibilidad de reunirnos de vez en cuando además, ahora en verano que apetece salir, a tomarse algo. Y, conoceremos gente nueva, que habremos visto pasear por nuestras calles pero con los que nunca hemos entablado conversaciones. Y nos daremos cuenta de las cosas que nos unen y de que, en Rociana, hay personas que se preocupan por diversos temas con los que contrastaremos opiniones.
En fin, que yo creo que podemos pasar una tarde muy agradable.
Esta "reunión" también servirá para barajar ideas a tener en cuenta para el futuro Encuentro de Blogs Rurales en Rociana del Condado que se quiere celebrar para ponernos en contacto con otros usuarios de la provincia y, así, programar actividades que nos gusten a todos.
Espero que asistáis todos. En esta web tenéis todos los datos como fecha, hora, mail para confirmar asistencia y hacer sugerencias, etc. Os adelanto que será el 3 de julio a ls 20:00 hors en la Casa de la Cultura.
No faltéis, estoy deseando conoceros. Por cierto, difundid la información entre los blogueros rocianeros para que llegue a todos y no falte ninguno.
Saludos,
La Hermanita de la Caridad

martes 16 de junio de 2009

¿Por qué Hermanita de la Caridad?

Casi son tres años los que llevo con mi blog, y nunca he explicado nada de él. No he contado por qué empecé a escribirlo, como surgió, por qué sigo escribiéndolo y la razón de que se llame "Hermanita de la Caridad".
La verdad es que creo que el tener tan claro el nombre hizo que me decidiera a lanzarme y me animara a seguir con él.
Desde siempre me ha gustado mucho escribir, y he escrito en papel toda clase de cosas, me encanta plasmar mis ideas, expresar mi opinión, sincerarme... Las personas que me conocen saben que todo esto me gusta y que, además, he dicho muchas veces que si estudio otra carrera será algo relacionado con el Periodismo (aunque a veces critique un poco a este mundillo).
La idea de un blog hacía mucho más fácil mi afición a la escritura y más duradera, ya que muchas veces he perdido las cosas que escribí. Además, era una manera perfecta de informar, quejarme, protestar, alegrarme... de expresarme públicamente. Y, encima, alguien leía lo que escribía, me dejara o no comentarios. Y me consta que lo leen.
En fin, que me pareció un buen medio, además, de leer otros blogs y enriquecerme con las opiniones de otros.
Y entonces, ya decidida a crearlo, vino el momento de ponerle nombre.
Esto fue muy fácil. Mi madre siempre me ha dicho que soy una Hermanita de la Caridad, que siempre estoy haciéndole favores a todo el mundo cuando a mí no me los hacen e, incluso, hubo un tiempo en que sólo hablaba con ciertas persnas cuando tenían que pedirme un favor. Sonaba el teléfono, veía quién era y, antes de cogerlo, ya sabía la razón de su llamada. Y mi madre: "Ya está otra vez la Hermanita de la Caridad". A mí nunca me ha molestado hacer favores y ayudar a las personas aunque he de reconocer que, según qué casos, ya cansaban. Y, al pensar en un nombre que me definiera un poco, que le aportara mi toque de personalidad al espacio, éste fue el primero que se me vino a la cabeza. Después de tanto tiempo, creo que acerté.
En estos años he contado bastantes cosas tanto de temas generales, polémicos y noticiables, hasta cuestiones personales, viajes, tristezas, alegrías, confesiones, historias de amor... Y estoy contenta del resultado, aunque ha habido momentos que, por unas razones u otras, he abandonado un poquito a mi espacio.
Y ahora, lo sigo escribiendo porque me gusta porque sacia mis ganas de escribir, porque no tengo la presión de que me lean o no, porque disfruto haciéndolo.
Sólo quiero que vosotros también lo disfrutéis y que seáis partícipes de este "proyecto" que yo seguiré llevando a cabo mientras me queden dedos en las manos. Y, como siempre, espero vuestros comentarios, que van orientando mi camino por la blogosfera.
La Hermanita de la Caridad

jueves 11 de junio de 2009

...


Un año llevo sirviendo de armadura para el guerrero.
Y, en este tiempo, el acero ha flaqueado, se ha rendido, no ha resistido, ha dejado que, a veces, la espada rozara la piel del gladiador, dañándole.
Quizás la armadura no ha sido de la calidad esperada y ha dejado al luchador, en ocasiones, desamparado.
Pero el herrero lo ha comprendido y ha decidido reparar la coraza defectuosa de manera gratuita en su fragua, sin perjuicio al trato hecho al inicio de la transacción.
¡Esta armadura sí será noble!


La Hermanita de la Caridad