domingo, 2 de agosto de 2009

La dualidad del tiempo

Estoy segura que todos habéis experimentado en propias carnes la dualidad del paso del tiempo. Cómo a veces corre sin parar, sin que puedas detenerlo ni un solo instante y otras, simplemente, no pasa, se queda estancado, las manecillas del reloj pesan una tonelada y no son capaces de moverse.

Pues yo estos días estoy comprobándolo y, lo más curioso es que exactamente el mismo periodo de tiempo es fugaz para algunos, e interminable para otros.

Desde hace una semana, y hasta dentro de 11 días, tengo que trabajar sin descansar durante 15 horas diarias. Esto es debido a que mis compañeros han cogido vacaciones y a mí no me corresponden aún. Por eso, el turno que ellos me hacían tengo que cubrirlo yo, y mi horario se extiende de 09:00 a 00:00 durante estos 18 días.

Y ayer, cuando llegó una de mis compañeras que está disfrutando de las vacaciones y me comentaba lo rápidas que se le están pasando, yo respondía resignada: "Pues, a mí, ¡interminables!".

Cuando ya comienza la desesperación, cuando he leído, escuchado música, aprendido alguna lección de euskera, cuando no sé que más buscar por internet y las series o películas empiezan a parecerme aburridas, es hora de mirar el reloj pero... el tiempo no pasa!!!! Y, un rato después, sigue siendo la misma hora, no es posible.

Y esto hoy me ha hecho pensar en eso, en que el tiempo es caprichoso, que si lo queremos mantener se escurre y, si lo que queremos es que se vaya, se parte las piernas para no andar.

Recuerdo que, cuando pequeña, la visita de mis familiares lejanos se sucedían 2 ó 3 veces al año, complementada por la misma cantidad de veces que íbamos nosotros a verles. Y me parece que fue ayer cuando, al saber el día que nos reencontraríamos con ellos, la espera se hacía interminable y ya, la última noche del martirio mi hermana y yo nos decíamos: "Vamos a dormir ya, así pasa el tiempo y los vemos antes". Y también, lo rápida que pasaba esta visita, el montón de cosas que nos quedaban por hacer, por contarnos... hasta la próxima vez, que volvía a parecernos una espera infinita.

Y lo largos que se nos hacían los últimos días de clase antes de las vacaciones, y lo cortas que nos resultaban éstas.

Y todo el año esperando a que llegara la feria y, cuando pasaba, veíamos que no nos había dado tiempo a hacer casi nada. Que, de hecho, aún nos quedaba dinero en el bolsillo, o había alguno de los conjuntos de ropa que pensábamos ponernos que se había quedado, finalmente, en el armario.

O esa entrada para un concierto que compramos con meses de antelación y que planificamos al milímetro y como luego nos parece que los cantantes han abusado de nuestra confianza, y que diríamos que solo han actuado durante unos minutos, y se nos ocurren mil canciones más que deberían haber tocado.

Y ahora, lo largo que se me hace el embarazo de mi hermana y lo corto que me resultará, seguro, cada minuto que pase con mi sobrina en brazos.

Y vosotros, ¿recordáis alguna situación parecida?

9 comentarios:

Condal dijo...

A propósito de lo que comentas de la feria, de pequeño y no tanto, en parte uno deseaba que llegase YA, pero cuando acababa, era consciente de que no solo acababa la feria sino que además terminaba el verano y lo peor, llegaban los p. exámenes de septiembre ... terrorífico y cruel, sin duda.

Hermanita de la Caridad dijo...

Condal, tienes toda la razón.

Aunque yo he sabido llevarlo bien y lo dejaba todo estudiado para antes de la feria y, en ésta, me dedicaba a divertirme y relajarme, nunca me perdí ni un día de feria para estudiar!!

Mira, hace unos años, en mayo o así, cuando estábamos todos los amigos reunidos, decíamos: "Ya está aquí la feria", y el Calle cogía unos cabreos increíbles, que por qué decíamos eso, que entonces ya se acababan las vacaciones, etc... Y nos reíamos muchísimo!

Saludos

Juanela dijo...

Hermanita que razon tienes!!!
Yo ya estoy en la cuenta atras de mis vacaciones, termino el viernes, y me parece mentira q va a llegar, todo el verano esperandolas y seguro q me faltara tiempo, de estar en la playa 100%!!!!
Y lo de la feria, no quiero que llege xq despues de ella, cambia el ambiente, las tardes mas cortas, la gente cansafa de fiesta, mi sindrome postvacacional :(!
En fin......
Saludos y felicidades tita!!

Hermanita de la Caridad dijo...

Hola Juanela.

Seguro que cuando terminen las vacaciones, mirarás atrás y dirás: "pero si no he hecho na!" jaja. Es un rollo!

Pero bueno, eso también es señal de que has estado haciendo un montón de cosas y no te ha dado tiempo a aurrirte.

Y lo de mi hermana, le falta un mes y ser´el mes más largo de mi vida!

Un beso y nos vemos en la feria! ;)

Callejuelo dijo...

Que razón tienes. En resumen cuando te lo pasas bien o experimentas situaciones nuevas el tiempo pasa volando todo lo contrario que cuando estás en la rutina

Callejuelo dijo...

A por cierto no me he despedido y luego me echas la bronca. Haber si nos vemos de una vez, te lo he dicho ya en el otro blog. bs

victorysilcana dijo...

¡¡ Ay amiga !! el tiempo, como tu bien dices vuela como un pájaro o se arrastra como un caracol y nunca vamos a estar contentos.
Si a ti se te está haciendo largo el embarazo de tu hermana... pregúntale a ella. Un embarazo es ETERNO sobre todo las últimas semanas.(Para una embarazada).Seguro que para la vecina de tu hermana, si no la ve todos los días, le pueda comentar: ¡Pero bueno, si no te falta nada! ¿Ya estás así?. Y a tu hermana por dentro ....
Pues eso me ha pasado a mí.
Disfruta cada minuto de tu sobrinita, que... el tiempo pasa tan rápido que se te hace mayor y no la podrás coger en brazos.
Saluditos

Hermanita de la Caridad dijo...

Desde luego!! A ella se le está haciendo larguísimo, yo creo que está desesperada, está deseando verla ya.
Ya iré contaando por aquí las vivencias con el nuevo miembro de la familia!
Besos

aliciá dijo...

Te escribo mientras mi ego me retiene frente al ordenador para saber si podré escuchar mi voz a través de las ondas (un mensaje que deje ayer en siglo XXI de radio 3)
Te escribo en tu ùltimo dia de tortura, el dia mas largo, pero tambien el ùltimo dia, que terminaras con una cerveza y una sonrisa de satisfaccion y cansancio en los labios.
Te escribo desde mi propia dualidad temporal, donde se me escapa el tiempo que me queda en el fin del mundo y a la vez me muero de ganas e impaciencia por que el sol de sevilla y la sonrisa de mi padre me devuelvan el calor al llegar al aeropuerto...

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